martes, 26 de mayo de 2020

El departamento de Orientación te Escucha


El departamento de Orientación Educativa esta para escucharte




¿Te sientes solo?

¿Te gustaría platicar como te sientes?



¿Quieres agendar una cita?


Para poder realizar la sesión a través de video llamada es importante que al  momento de agendar tu cita, tus padres deberan enviar una carta de autorización, al correo electrónico:
 
d.claudiagutierrezm8_1@dgb.email

(sin esta no se podra realizar la video llamanda)



Agenda tu cita en un solo click

Trabajemos nuestra proactividad

¿Qué es ser proactivo?


En este mundo existen dos tipos de personas, los proactivos y los reactivos, quienes toman la responsabilidad de sus vidas y quienes culpan; aquellos que hacen que las cosas sucedan, y aquellos a quienes las cosas sucedieron.

Ser proactivo, es la clave para desarrollar hábitos exitosos, pensando "Yo soy la fuerza, yo soy el capitán de mi vida. Puedo elegir mi actitud. Soy responsable de mi propia felicidad o infelicidad. Yo estoy en el asiento delantero del conductor de mi destino y no soy sólo un pasajero".



Podemos verlo de esta forma, las personas reactivas toman decisiones con base a impulsos. Son como una lata de refresco. Si la vida las sacude un poco, la presión se acumula y de pronto explotan. Mientras que las personas proactivas toman decisiones en base en valores. Piensan antes de actuar. Reconocen que no pueden controlar todo los que les sucede, pero sí pueden controlar lo que pueden hacer al respecto. Son calmados, frescos y ejercen el control.

Una excelente forma de comprender la mente proactiva es comparar las respuestas proactivas y las reactivas ante situaciones que suceden todo el tiempo.

Generalmente puedes notar la diferencia entre las personas proactivas y reactivas por el tipo de lenguaje que usan. El lenguaje reactivo suele escucharse de la siguiente manera:



Una persona reactiva, por lo regular tiende a hacerse la victima en diferentes situaciones, ademas de:

Se ofenden facilmente.
Culpan a los demás.
Se enojan y dicen cosas que después lamentan.
Se quejan y lloran.
Esperan a que las cosas les sucedan.
Cambian únicamente cuando no les queda otra.

Los proactivos son de un tipo totalmente distinto. Las personas proactivas:

No se ofenden fácilmente.
Toman la responsabilidad de sus decisiones.
Piensan antes de actuar.
Vuelven a hacer el intento cuando les sucede algo malo.
Siempre hallan la forma para que las cosas sucedan.
Se concentran en las cosas en las que pueden hacer algo, y no se preocupan por aquello donde no tienen el control.

Ser proactivo en realidad significa dos cosas, Primero, tomar la responsabilidad de tu vida. Segundo, asumes una actitud "puedo hacer". Las personas que creen que pueden hacer:

Toman la iniciativa para que las cosas sucedan.
Piensan en soluciones y opciones.
Actuan.

y Tú ¿eres una persona reactiva o proactiva?


Actividad para trabajar


Despues de haber leido esta información, les voy a pedir que que elaboren un collage en donde expresen sus ideas, actitudes y habilidades proactivas. exploten toda su creatividad y utilicen los materiales que tengan a la mano.

Una vez que lo elaboren deberan de anotar cuales son todas esas actitudes proactivas que poseen y  que pueden hacer para mejorarlas. 

Una vez terminado deberan de tomarle una fotografia y enviarlo ya sea como comentario en este blog o al correo d.claudiagutierrezm8_1@dgb.email.


Mucho éxito para todos y recuerden que todos sus docentes estamos para apoyarlos. 


















lunes, 25 de mayo de 2020

Como nos afecta esta situación de confinamiento por la que estamos pasando.

Manejo del Estrés

¿Por que ha cambiado mi estado de ánimo?

Es posible que si te encuentras cumpliendo el confinamiento impuesto por las medidas del gobierno frente al Covid-19, desde hace unos días estés notando que tu estado de ánimo ha cambiado, tal vez te sientes cansado, nervioso y/o triste, puede que tus horas de sueño no sean las mismas, que te cuesta trabajo descansar, o que hayan aparecido ciertas molestias físicas como dolores de cabeza, dolores de espalda, además de cansancio en general.

Todos estos efectos, pueden ser causa de estar viviendo en aislamiento.



¿Pero por qué?       Pues bien, voy a explicártelo de forma sencilla.

En primer lugar, uno de los motivos por los que las personas podemos sufrir estrés, es por las “demandas psicosociales”, es decir la manera en que nos influyen los estresores cotidianos y los sucesos vitales (los cambios de tiempo, polémicas familiares, complicaciones en el trabajo escolar, falta de entrenamientos deportivos, etc…) pero a esto debemos añadir una nueva situación en la que no teníamos experiencia previa, que es el cambio total de nuestras rutinas y sin poder salir de nuestra casa; pues bien, las personas podemos vivir como una verdadera situación traumática nuestro cambio de roles , y  esto a su vez está relacionado con la probabilidad de enfermar, por lo que a mayor alteración en nuestra vida, mayor posibilidad de ponernos enfermos. 

¿Por qué a unas personas les afecta el aislamiento más que a otras?

Esto se debe a nuestras propias “capacidades de afrontamiento”, siendo más estables en algunos individuos que en otros; éstas dependen en gran medida de si nos concentramos en el problema y en las emociones de forma positiva (le sacamos partido a la situación, nos planteamos nuevos retos, aprovechamos los nuevos roles que tenemos, dedicamos el tiempo de manera productiva para nosotros) o por el contrario lo hacemos de manera negativa (nos distanciamos de la realidad, nos centramos en las dificultades, en las consecuencias perjudiciales, en la incertidumbre de no saber qué pasará, adelantando los problemas que van a surgir, nos dejamos llevar por el malestar y los malos pensamientos) además de éstas capacidades de afrontamiento, juegan un papel muy importante nuestras “características personales”, por ello las personas que han desarrollado y trabajado a lo largo de su vida su capacidad se resiliencia, cuentan con una buena autoestima, son optimistas y saben sacar partido a las situaciones estresantes sin considerarlas una amenaza, regularán sus emociones de forma más eficaz, y vivirán el aislamiento con más calma.

Otra circunstancia que te puede estar afectando negativamente, es la falta de contacto o de apoyo social, el platicar con nuestros amigos, salir con ellos, etc. son comportamientos que ayudan a mantener nuestra buena salud.



Si te encuentras viviendo el confinamiento como una situación estresante, tu salud puede verse afectada. Puede que hayas adoptado para calmar tu ansiedad conductas nocivas para ti, como cambios drásticos de alimentación, reducción de horas de descanso, aumento de horas en redes sociales, videojuegos, etc…

Si a esto le sumas la reducción de entrenamientos deportivos, y la posible falta de rutinas de cuidado, tu bienestar físico y emocional puede estar sufriendo negativamente de manera considerable.

¿Qué hacer ante la ansiedad?

1.- Establecer horarios

El simple hecho de seguir horarios de manera disciplinada ayuda a mantenerse siempre en marcha y alejados de la influencia de actividades destructivas y de la acumulación de tareas, es recomendable que realices todas tus actividades académicas por la mañana. 

2.- Aprovechar la luz solar

Si es posible, procura aprovechar lo máximo posible la luz que entra por las ventanas, dado que se ha demostrado que esto ayuda a combatir los afectos negativos (el bajo estado de ánimo y la ansiedad). 

3.- Realiza actividad deportiva

Es posible que no puedas realizar sus entrenamientos deportivos, tal cual los realizaban en la normalidad, sin embargo es importante realizar actividad física, como estira los músculos y hacer ejercicio regularmente en tu hogar. Se ha comprobado que el mantenerse activo mitiga la ansiedad a corto y a largo plazo.

Recuerda que cuidar nuestra salud física y mental es importante para tener un buen desempeño deportivo y académico cuando sea momento de volver a nuestra nueva normalidad.

¡Ánimo y vamos con todo!






sábado, 23 de mayo de 2020

Técnicas de Estudio

Técnicas de Estudio para mejorar el Aprendizaje

1. Subraya siempre

La más conocida y simple consiste en destacar, con un rotulador o bien un lápiz, la parte del temario más importante. Esto no quiere decir eliminar información sino sintetizarla, separar la paja del grano. 

Además podemos usar distintos colores si lo preferimos, así nos resultará más fácil organizar la lectura. Primero debemos leer el texto de forma general para extraer su sentido y posteriormente subrayar lo más relevante para después continuar con el estudio.




2. Haz tus propios apuntes

Otra técnica muy habitual junto con subrayar es realizar apuntes. Consiste en resumir el texto extrayendo lo más importante, anotando todas las partes clave. Podemos utilizar nuestro propio lenguaje de forma que así resultara más fácil el entendimiento de lo que hemos apuntado. Puedes usar lápiz y papel o si lo prefieres un procesador de texto.




3. Realiza tu mapa mental

Organiza y sintetiza las ideas creando un mapa mental. Un mapa mental bien hecho nos ayudará a administrar mejor el tiempo que invertimos en el estudio y a asentar nuestras ideas eficazmente.



4. Haz ejercicios prácticos

Muy a menudo la teoría se hace más comprensible si la ilustramos con un caso práctico en concreto. Este sistema es esencial para materias como las matemáticas, la física, química o la lógica, y en general todas aquellas asignaturas que contengan números, símbolos o problemas.

Así que conforme aprendemos la teoría es aconsejable complementar con un caso práctico en cada momento para poder entender como se aplica. 

¿Cómo mejorar nuestras técnicas de estudio?


El método clásico de técnicas de estudio contempla 5 fases:

Lectura rápida, para hacernos una idea global de las ideas principales.

Lectura comprensiva y subrayado de las ideas más importantes.

Resumen o esquema. Se trata de resumir lo más destacable con nuestras propias palabras para así recordarlo más fácilmente.

Estudio y memorización. Para ello se recomiendan lecturas en voz alta de los resúmenes.

Repaso en escuchas El hecho de “contar” lo aprendido ayuda a interiorizar mejor.

Para mejorar estas técnicas de estudio debemos seguir una serie de pasos hasta lograr convertirlos en hábitos:

Crear una rutina de estudio

Proponerse un horario de estudio y seguirlo tiene efectos notables sobre el rendimiento de estudio. Abordar el aprendizaje de manera desorganizada es una manera de terminar estudiando a altas horas de la noche, cuando el sueño y el cansancio hacen mella en nuestra capacidad de concentrarnos. Además, acostumbrarnos a un horario hará más fácil que no nos saltemos los ratos de estudio y nos permitirá dedicarles el tiempo que se merecen.

Mantener alejadas las distracciones

Puede parecer evidente, pero nunca está de más recordarlo. Las distracciones pueden adoptar las formas más insospechadas y es bueno saber identificarlas. En la lista negra de los distractores están Facebook, Instagram, el teléfono móvil y la televisión, pero podemos incluir otros elementos que debemos mantener alejados en nuestros ratos de estudio.

Evitar la memorización literal

Tenemos que hacer nuestra la información que contienen los textos. Relacionarla con episodios de nuestra vida, reformularla con nuestras propias palabras y usar ejemplos que conocemos. De esa forma lograremos alcanzar el aprendizaje significativo que necesitamos: más resistente al paso del tiempo que el que se basa en la memorización de datos a los que no se les encuentra demasiado sentido.

Practicar constantemente

Si tenemos la posibilidad, evaluarnos con exámenes o cuestionarios acerca del tema que estudiamos. Esto puede parecer una pérdida de tiempo si crees que el tiempo bien invertido solo puede ser dedicado a «empaparse» de la información a estudiar, pero no lo es en absoluto, ya que nos ayudará a detectar fallos y nos servirá para medir nuestro progreso.

Si pones en práctica las estrategias que hemos enumerado para estudiar mejor, no solo optimizaras el tiempo que dediques a asimilar conocimientos, del tipo que sea, sino que el aprendizaje que logres será mucho más resistente al olvido.

 ¡Vale la pena!


Directorio Servicios Amigables para Adolescentes

  Y tú ¿Sabes que son los servicios amigables para adolescentes? Los Servicios Amigables para Adolescentes son espacios creados específicame...